Presidente da el vamos al complejo de centrales hidroeléctricas de pasada La Higuera y La Confluencia

28 de octubre de 2010

El Presidente de la República, Sebastián Piñera, junto al ministro de Energía, Ricardo Raineri, inauguró el complejo hidroeléctrico de Tinguiririca Energía- propiedad de la australiana Pacific Hydro y de la noruega SN Power- que comprende las centrales de pasada La Higuera y La Confluencia.

Ambas obras tendrán una capacidad instalada de más de 310 MW de energía limpia y renovable, lo que equivale a casi tres veces la demanda de la ciudad de San Fernando y Rancagua juntas. De esta manera, su inauguración es un hito en materia energética para el país, ya que la última central de pasada con capacidad superior a los 100 MW entró en operaciones el año 2000.

Con una inversión de más de US$800 millones, La Higuera tiene una capacidad instalada de 155 MW y La Confluencia de 158 MW. En conjunto generarán más de 1400 GWh de energía limpia al año, la cual será inyectada al Sistema Interconectado Central, y permitirá abastecer a más de 900 mil hogares chilenos.

Éstas son centrales hidroeléctricas de pasada, iniciativas amigables con el medioambiente, cuya operación permite conservar las condiciones naturales del entorno y la biodiversidad.

Asimismo, el Ministro de Energía, Ricardo Raineri, reiteró que “Chile necesita ampliar y diversificar su matriz energética para seguir creciendo. La inauguración de las centrales de pasada La Higuera y La Confluencia es un hecho muy importante, ya que implica la entrada de un nuevo actor al mercado energético que contribuirá a que nuestro país pueda alcanzar el desafío de crecer energéticamente de una forma eficiente, limpia y amigable con el medio ambiente”, señaló el Ministro.

El gerente general de Tinguiririca Energía, Claudio Montes, destacó la importancia de estas centrales hidroeléctricas de pasada y su contribución al desarrollo sustentable de Chile ya que van en línea con el desafío país establecido por el actual Gobierno de aumentar en 20% la participación de las energías renovables para el año 2020.

“Estamos muy contentos de inaugurar las centrales hidroeléctricas de pasada La Higuera y La Confluencia, las que significan un aporte al desarrollo sustentable de Chile. Además, estas obras, en conjunto, permitirán evitar la emisión de alrededor de 900 mil toneladas de CO2 al año, lo que equivale a retirar de circulación a más de 250 mil vehículos”, dijo Montes.

Agregó que con la operación de estas centrales, Tinguiririca Energía se convierte en la principal empresa generadora de energía limpia y renovable en Chile.

En marzo 2006, La Higuera fue la primera central de pasada del país y la hidroeléctrica más grande en el mundo en registrarse bajo el Mecanismo de Desarrollo Limpio (MDL), cumpliendo con los estándares del protocolo de Kyoto. Asimismo, La Confluencia se encuentra en proceso de registrarse bajo esos mismos criterios.

La Higuera fue construida a través de la empresa Queiroz Galvao y La Confluencia, por medio del consorcio chileno alemán Hochtief-Tecsa S.A. Tanto en su diseño, construcción y operación, estos proyectos privilegian el respeto por las comunidades aledañas, el medioambiente y la preocupación permanente por la salud y seguridad de cada una de las más de 14 mil personas que participaron en su proceso de construcción tanto directa como indirectamente.

Operación de La Higuera y La Confluencia

Las centrales hidroeléctricas de pasada La Higuera y La Confluencia captan parte del caudal de los ríos Tinguiririca y Azufre a través de sus bocatomas. El agua es conducida por túneles y/o canales hasta una tubería de acero donde cae a alta presión hasta la casa de máquinas. Aquí, la energía hídrica impulsa las turbinas haciéndolas girar, transformándose en energía mecánica.

La turbina, que se encuentra conectada a un generador, convierte la energía en electro-mecánica. El proceso finaliza con la restitución del agua al cauce del río en igual cantidad y calidad a como fue captada en el inicio del proceso.

La energía electro-mecánica generada es entregada a una línea de transmisión con una capacidad de conducción de 154 kV, que es posible transformar a 220 kV. Desde aquí, ésta se transfiere al Sistema Interconectado Central.

De esta manera, La Higuera y La Confluencia no requieren inundar grandes cantidades de terreno y mantienen las condiciones naturales del entorno, garantizando el desarrollo de la vida fluvial igual al que existía antes de estos proyectos.